Las diferentes perspectivas éticas y morales sobre el aborto reflejan una amplia gama de creencias y valores en torno al inicio de la vida, los derechos de las mujeres, la autonomía personal y la moralidad. Es decir, se trata de una persona que tiene la capacidad de distinguir entre lo que está bien y lo que está mal, y que actúa en consecuencia.
A esto lo podemos llamar actos humanos que son aquellos que proceden de la voluntad deliberada del hombre; es decir, los que realiza con conocimiento y libre voluntad (cfr. S Th., I-II, q. 1, a. 1, c). Sólo en este caso —cuando intervienen entendimiento y voluntad—el hombre es dueño de sus actos, y por tanto, plenamente responsable de ellos. Y sólo en los actos humanos puede darse valoración moral.
Además podemos decir que en esto figura la División de acto humano como: Mato o ilícito, si le es contrario (p. Ej., mentir); acto voluntario -consentido- imperfecto; Acto voluntario indirecto cuando realizamos un acción misma del sujeto, pero tomada bajo su consideración moral como el aborto.
La moralidad de un acto depende principalmente del objeto: si el objeto es malo, el acto ser’ necesariamente malo; si el objeto es bueno, el acto será bueno si lo son las circunstancias y la finalidad.
La Iglesia no cesa de recordar que «la
dignidad de todo ser humano tiene un carácter intrínseco y vale desde el
momento de su concepción hasta su muerte natural. Precisamente la afirmación de
tal dignidad es el presupuesto irrenunciable para la tutela de una existencia
personal y social, y también la condición necesaria para que la fraternidad y
la amistad social puedan realizarse en todos los pueblos de la tierra. San Juan
Pablo II escribe: «entre todos los delitos que el hombre puede cometer contra
la vida, el aborto procurado presenta características que lo hacen
particularmente grave e ignominioso […] Hoy, sin embargo, la percepción de su
gravedad se ha ido debilitando progresivamente en la conciencia de muchos. El
aborto procurado es la eliminación deliberada y directa, como quiera que se
realice, de un ser humano en la fase inicial de su existencia, que va de la
concepción al nacimiento» Si esta convicción cae, no quedan fundamentos sólidos
y permanentes para defender los derechos humanos, que siempre estarían
sometidos a conveniencias circunstanciales de los poderosos de turno.
Aquí hay un análisis de algunas de las perspectivas más comunes:
Perspectiva pro-vida:
- Fundamentos éticos: Esta perspectiva sostiene que la vida humana comienza en el momento de la concepción y, por lo tanto, el feto tiene derecho a la protección y el respeto como cualquier otro ser humano.
- Argumentos morales: Desde esta perspectiva, el aborto se considera moralmente incorrecto porque implica la terminación de una vida humana inocente e indefensa.
- Enfoque en la protección de la vida: Los defensores de esta perspectiva suelen enfocarse en proteger la vida prenatal y abogar por leyes y políticas que restrinjan o prohíban el acceso al aborto.
Perspectiva pro-elección:
- Fundamentos éticos: Esta perspectiva se basa en los derechos de las mujeres a tomar decisiones autónomas sobre su propio cuerpo y salud reproductiva. Se centra en la idea de que las mujeres deben tener la libertad de decidir si continúan o interrumpen un embarazo.
- Argumentos morales: Desde esta perspectiva, el aborto se considera moralmente aceptable porque respeta la autonomía y la dignidad de las mujeres, permitiéndoles tomar decisiones informadas sobre su futuro reproductivo.
- Enfoque en los derechos reproductivos: Los defensores de esta perspectiva abogan por leyes y políticas que protejan los derechos reproductivos de las mujeres, incluido el acceso seguro y legal al aborto.
Perspectiva religiosa:
- Variedad de posturas: Las diferentes religiones tienen diferentes puntos de vista sobre el aborto, que van desde aquellos que lo prohíben en todas las circunstancias hasta aquellos que reconocen excepciones en ciertos casos, como riesgo para la vida de la madre o violación.
- Fundamentos éticos y morales: Las posturas religiosas sobre el aborto suelen estar influenciadas por principios éticos y morales específicos de cada religión, como el valor de la vida, el respeto por la dignidad humana y la protección de los vulnerables.
- Diversidad de opiniones: Dentro de cada religión, puede haber una amplia variedad de opiniones sobre el aborto, y las interpretaciones religiosas pueden evolucionar con el tiempo y en respuesta a contextos culturales y sociales cambiantes.
Perspectiva feminista:
- Fundamentos éticos: Esta perspectiva se basa en los principios de igualdad de género, autonomía y justicia reproductiva. Se centra en la importancia de empoderar a las mujeres para tomar decisiones informadas y autónomas sobre su salud y bienestar.
- Argumentos morales: Desde esta perspectiva, el aborto se considera una cuestión de justicia reproductiva y autonomía corporal. Se enfoca en los derechos de las mujeres a controlar su propio cuerpo y futuro reproductivo.
- Enfoque en la equidad y la justicia: Los defensores de esta perspectiva abogan por políticas y prácticas que promuevan la equidad y la justicia reproductiva, incluido el acceso igualitario al aborto seguro y legal.
Estas son solo algunas de las perspectivas éticas y morales sobre el aborto, y es importante reconocer que existen muchas más opiniones y matices dentro de este debate complejo. Cada perspectiva refleja diferentes valores, creencias y prioridades, y puede ser objeto de debate y reflexión en la sociedad.
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