La vida es un regalo gratuito de Dios, don y tarea que debemos de cuidar desde la concepción, en todas sus etapas, y hasta la muerte natural, sin relativismos. La Pérdida de los valores han hecho que el ser humano cada día llegue al menosprecio de la vida de las personas, esta sociedad se caracteriza por las diferentes formas de crímenes que se comete: terrorismos, abortos, homicidios, etc . Está claro que la vida es un don de Dios y más aún la vida humana es considerada sagrada por lo que Dios la da y la toma. Toda persona tiene derecho a vivir según su dignidad y a poseer los medios necesarios para prevenir y recuperar la salud. La realización de estas exigencias revela a Dios como fuente de toda vida y defensor de la dignidad humana, actualiza el mensaje de Cristo que es para todo hombre, camino, verdad y “vida”, y constituye una tarea más para la comunidad eclesial, comprometida en el reinado de Dios que es de vida en todo sentido. Al hablar de vida humana nos referimos...
El conocimiento y la difusión de las virtudes y valores en la familia son esenciales para construir una base sólida sobre la cual se desarrollen individuos responsables, empáticos y éticos. Es, pues, obligación de los padres formar un ambiente familiar animado por el amor, por la piedad hacia Dios y hacia los hombres, que favorezca la educación íntegra, personal y social de los hijos. La familia es, por tanto, la primera escuela de las virtudes humanas sociales, que todas las sociedades necesitan. Sobre todo en la familia cristiana, enriquecida con la gracia del sacramento y los deberes del matrimonio, es necesario que los hijos aprendan desde sus primeros años a conocer, a sentir y a adorar a Dios y amar al prójimo según la fe recibida en el bautismo. « el deseo de familia permanece vivo, especialmente entre los jóvenes, y esto motiva a la Iglesia » 1 en el Nuevo Testamento se habla de «la iglesia que se reúne en la casa» (cf. 1 Co 16,19; Rm 16,5; Col 4,15; Flm 2). E...